¿Cómo meter al GATO en el TRANSPORTIN?

Tu gato está enfermo y nos lo quieres traer a consulta pero… cómo superar este reto?

Sabemos que en muchas ocasiones meter al gato en el transportín resulta misión imposible. Por eso queremos darte unos consejos que te ayudarán a pasar este mal trago y sobre todo, queremos que para tu gato NO SUPONGA UN ESTRÉS venir a vernos porque si no, lo más probable es que en la consulta nos quiera matar… 😉

Cómo debe ser el transportín de un gato

Lo primero que debes hacer es elegir bien el transportín, cuanto más estable y menos expuesto vaya tu gato, irá más cómodo. Por tanto, el transportín debe ser:

  • rígido, resultará más estable aunque pueda parecerte menos confortable

  • con rejillas, para que tenga buena ventilación

  • desmontable para poder retirar la puerta y la tapa y así poderlo explorar dentro si se siente más cómodo

  • lo puedes cubrir, le servirá de refugio protegiéndole de las amenazas del exterior: voces, ruidos, perros, niños…

  • métele dentro su mantita, una camita… algo que huela a “su hogar”. Puedes también ponerle dentro alguno de sus juguetes favoritos

  • si tienes más de un gato, a menos que estén siempre juntos voluntariamente, mejor un transportín por cada gato.

Intenta no zarandear el transportín demasiado cuando vaya dentro, no asomes la cabeza para ver cómo está y háblale, sabrá que estás ahí y le transmitirá bienestar.

Acondicionar el transportín

1-Lavar el transportín después de cada uso

Cuando un gato siente miedo, libera unas sustancias químicas secretadas por las glándulas anales que dan la señal de alerta al resto de individuos de su especie, son las feromonas de alarma. Si no lavamos bien con agua y jabón el transportín al llegar a casa, esas feromonas quedarán impregnadas en el transportín y serán detectadas como señal de miedo la próxima vez que lo vayas a usar contribuyendo a una mala experiencia.

2- Empleo de feromonas

Existe en el mercado en formato spray o difusor, un análogo sintético de la feromona de apaciguamiento felino que les permite marcar a los miembros de su familia. Un rato antes de meterlo, puedes rociarlo con el spray lo que hará que se sienta más cómodo dentro.

Cómo meter a tu gato en el transportín y no morir en el intento

Si meter a tu gato en su transportín supone una batalla campal, tranquilo, tu gato no es un bicho raro, ésto es algo habitual.

Para intentar normalizar la situación, sería buena idea que tu gato tuviera acceso al transportín de forma habitual en casa e incluso pudiera usarlo como refugio. Para ello, colócale una mantita o similar que ya huelan a él dentro, métele alguno de sus juguetes favoritos y sobre todo… no lo fuerces a entrar, déjale que lo descubra sólo.

Que esté habituado al transportín ayudará a que se encuentre más cómodo dentro pero no te servirá para meterlo tú el día que realmente lo necesites. Para ello, aquí tienes unos trucos o formas de meterlo dentro. Elegir una u otra depende de ti, de cuál te resulte más sencilla y más eficaz para conseguir el objetivo final, meter al tu gato en el transportín:

1- con el transportín en vertical apoyado sobre una esquina y con la puerta abierta, sujeta fírmemente a tu gato del pecho y los pies y colocándolo de espaldas a ti, bájalo metiéndolo en el transportín por los pies y mientras aun lo sujetas por arriba, cierra la puerta rápido. Intenta que no haga mucho ruido.

2- coloca el transportín en altura sobre una mesa o similar contra la pared, acércate a él de espaldas con el gato en brazos tapándole la cara y cuando lo tengas justo en la espalda, gírate rápidamente y lo metes dentro. Para cerrar la puerta, emplea una mano para contenerlo dentro mientras con la otra cierras. Intenta que no haga mucho ruido.

3- entre 2, acerca al gato rápidamente con la cara tapada mientras otro acerca el transportín. Para cerrar la puerta, emplea una mano para contenerlo dentro mientras con la otra cierras. Intenta que no haga mucho ruido.

4- coloca el transportín sin la tapa ni la puerta de cara a la pared y móntalo con él dentro.

Con todos estos trucos probablemente lo habrás conseguido pero hay algo aún más importante que todo ésto, DEBES MANTENER LA CALMA. Si tú estás estresado y asustado por lo que pueda pasar… él notará tu estado anímico y resultará más complicado.

¿Qué hacer al llegar a la clínica con el gato?

Si has llegado hasta aquí, enhorabuena!!! lo has conseguido… La clínica puede estar cargada de feromonas que nosotros no detectamos así que para que siga en calma, recuerda:

  • no saques al gato del transportín, mantenlo dentro con la puerta cerrada hasta que estemos en la consulta y lo abramos nosotros ya en la mesa de exploración.

  • siéntate en nuestra “sala de espera amiga de los gatos”, olerá menos a perro

  • coloca el transportín en la estantería habilitada para ello, no lo dejes en el suelo

  • no te asomes a mirarlo, puedes hablarle de forma calmada, te sentirá

Puedes visualizar aquí un vídeo muy gráfico que hicieron nuestras compañeras de la Clínica Gattos en Barcelona

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