¿Es o no normal lo que hace tu perro?
Nos guste o no, la realidad es que todos tenemos manías, así que… ¿por qué no iba a tenerlas tu perro?
Algunas de sus costumbres son divertidas, nos hacen reír y refuerzan nuestra relación con ellos. Otras nos pueden resultar extrañas o incluso molestas aunque sin embargo sean absolutamente normales para ellos. Otras conductas por el contrario, podemos encuadrarlas en lo que denominamos trastornos compulsivos. Estos trastornos pueden llegar a afectar la vida normal de tu perro haciendo que entre en un bucle del que no puede salir y que le obliga a repetir compulsivamente alguna conducta. Los más comunes son lamerse de forma compulsiva hasta llegar a hacer herida, cazar insectos inexistentes, perseguirse la cola, andar en círculo, gruñirse a si mismos… La repetición de ese movimiento, desencadena una respuesta en el cerebro del animal que favorece la liberación de endorfinas que proporcionan sensación de placer y bienestar.
Inevitablemente, la mayoría de las conductas del perro, sean normales o anormales, suelen estar influenciadas por su propietario y las circunstancias en las que vive. Por ello debemos analizar estas conductas que nos resultan molestas, debemos tratar de evaluar cuál es nuestra actitud al respecto e identificar los motivos que la producen. Debemos siempre ponernos en su lugar y plantearnos “¿en qué estará pensando para actuar de ese modo?».
Su sensación de seguridad depende de la capacidad de previsión de lo que va a suceder que tengan. Son amantes de la rutina y el control sobre su entorno y aprenden asociando acontecimientos a su alrededor. Por ello, inconscientemente, podemos crear asociaciones desagradables que se traduzcan en “manías”.
Por otra parte, la empatía con su humano, favorecería también la transmisión de nuestras emociones y por tanto, tendríamos efecto sobre su estado anímico y su conducta provocando que sean más miedosos, más nerviosos, más llamativos….
Algunas de las conductas de tu perro…
Vamos a intentar darles explicación humana a algunas de sus conductas:
1-cavar en el sitio donde va a dormir
Sus antepasados antes de acostarse, cazaban los roedores y bichos que pudieran molestarlos durante la noche. Tu perro sigue por tanto un ritual de sus antepasados. De todos modos, a veces sólo lo hacen para acomodar su cama o manta.
2-revolcarse en el barro recién bañado
Es un arma de defensa, lo hace para enmascarar de nuevo su olor con el del entorno y así pasar desapercibido por sus enemigos.
3- perseguirse la cola
Puede ser una simple llamada de atención para jugar pero puede formar parte de un complejo transtorno del comportamiento llegando a ocupar la práctica totalidad de su tiempo. Es importante por tanto que lo observes y consultes con un especialista.
4- cambiar de acera en un punto concreto
Para esta conducta es importante evaluar su postura corporal porque podría tratarse de un simple aprendizaje de ruta de paseo o ser algo más serio y tener oculto un miedo adquirido.
5- pasarse el tiempo haciendo agujeros
Para ellos es una conducta totalmente normal, sólo quiere enterrar sus cosas para que nadie se las quite.
6- Oler todo por donde pasa
Lo único que pretende es reconocer quién ha estado allí y dejar su huella.
7-Orinar o defecar dentro de casa
Forma parte de una deficiencia en el aprendizaje de cachorro de lo que es su hogar. Por naturaleza, el perro nunca hará sus necesidades en el sitio que considera “su lecho”
8- robar zapatos, ropa…
Seguro que cuando era cachorro, cuando veías que te había robado un calcetín salías corriendo detrás de él para quitárselo. Ahora por tanto, lo hace a modo de provocación, para que juegues con él.
9- destrozar cosas de casa
En tu ausencia busca “mecanismos de escape” para gestionar el vacío, porque está aburrido, nervioso, ansioso… Es importante que entienda que vas a volver y que le des mecanismos de entretenimiento para cuando no estás. Cuando son cachorros y están cambiando los dientes, deberás aportarle objetos para morder y calmar su molestia.
10-comer sus heces
En el cachorro el modo de reconocimiento de su entorno es la exploración oral. Es por tanto relativamente normal que hagan cosas como esta.
Sin embargo, puede ser una conducta provocada por nosotros, en un intento de esconder aquello que han encontrado en el suelo y que han aprendido que no debe de estar allí.
Consulta con tu veterinario cómo debes educar la higiene en casa del cachorro.
11- ladrar y excitarse con el timbre o con extraños
Forma parte de su trabajo, proteger a su manada. Somos nosotros los que debemos manifestarnos como jefe de la manada y eximirle por tanto de la responsabilidad de protección. Sólo entonces podrá estar relajado en casa.
12-perseguir a bicicletas, corredores, patines…
Los perros persiguen, por instinto, las cosas que se mueven para cazar. Por ello es importante una buena socialización de cahorro para que los reconozca como algo normal que no hay que perseguir.
¿Cómo puedo educar a mi perro?
Como hemos visto, debes reconocer las conductas de tu perro como perro que es, educarlo como tal para que sus conductas estén bien encaminadas y en todo caso, si te resultan molestas o inapropiadas para la convivencia humana, recurrir a un ETÓLOGO, un veterinario especialista en conducta animal que te ayudará a entender qué es lo que está sucediendo y que tratará de “reeducar” la estructura familiar para recuperar la armonía.
Recuerda que la constancia, la paciencia y la participación de toda la familia son vitales para esta reeducación. De nada sirve el trabajo de un miembro de la familia si los demás no siguen en mismo camino.
La educación no es sencilla, recurre a un especialista de forma temprana, no lo hagas cuando ya estés a punto de tirar la toalla. Cuanto antes se atajan estos problemas, mejor es el resultado.
3 Normas básicas de educación canina
En cualquier caso, recuerda siempre:
SOCIALIZACION: Debe aprender a interactuar con su entorno. Es importante estructurar bien desde el principio la relación con tu mascota, dejarle claro quién es el que manda (y en ningún caso debe ser él) Que se acostumbre a todo aquello que para él vaya a ser normal, viajes en coche, peluquerías, niños, bicis, motos, gente corriendo… que entienda que no son una amenaza y que no debe ir detrás de ellos.El periodo más importante es entre las 2 y las 16 semanas.- EDUCACIÓN: Se requiere tiempo, constancia, dedicación y mucha paciencia. No le grites, sólo háblale en tono autoritario; no le cuentes una parrafada, no la va a entender, palabras cortas y concretas; dale confianza y corrígele con decisión y con respeto; no castigar nunca de forma física porque probablemente agravará el problema.Corrígele con un NO cuando esté haciendo una trastada, ignora lo que encuentres que haya hecho hace un rato.Puedes emplear al principio snacks de premio para recompensar las buenas acciones acompañado de caricias y elogios. El refuerzo positivo es el mejor recurso para la educación.Es una buen práctica también darle unas nociones básicas de adiestramiento. Que el perro obedezca órdenes simples como sentarse, tumbarse, caminar al lado… refuerzan la relación perro-propietario y ayudan a estabilizar su mente.
JUEGO/ACTIVIDAD FÍSICA: no basta con que lo atiborres a juguetes, debes jugar con él para que aprenda que “ese objeto” entretiene. Hay perros que necesitan hacer mucho ejercicio al día, puedes llevártelo a correr o a pasear en bicicleta, pero recuerda, siempre debes hacer un entrenamiento progresivo y acompañado de disciplina para no acabar en el suelo.


