Seguro que te han dicho más de una vez que tu gato necesita otro gato para ser más feliz.
Hay infinidad de artículos al respecto y tienen razón, a los gatos les encanta jugar y acurrucarse y siempre es mejor hacerlo en compañía. No obstante, si el gato ya es bastante mayor o está enfermo, probablemente, no tendrá muchas ganas de tener un pequeño demonio saltándole encima y mordisqueándole las patas, la cola…
Sin embrago, yo quiero hablaros de los RIESGOS de introducir otro gato en casa cuando ya tenemos uno.
¿Cuáles son los RIESGOS para tu gato si adoptas otro?
El gato como cualquier otro animal, es susceptible de padecer enfermedades contagiosas. Las más comunes son los PARÁSITOS, los HONGOS y las enfermedades VíRICAS.
Todos ellos son contagiosos. Vamos a hablar un poco de todos para que antes de meter un gato en casa, tomes una serie de medidas de precaución.
Parásitos más comunes de gatos:
Los PARÁSITOS EXTERNOS como pulgas, garrapatas, ácaros, piojos… se contagian por contacto directo pero también se pueden contagiar con objetos que actúen de intermediarios en el transporte sobre todo de huevos. Podemos transportarlos en los zapatos, en la ropa o incluso se pueden transmitir por otros insectos como moscas, palometas… juegos super divertidos para nuestros gatos.
No siempre son fáciles de ver, así que no te confíes, debes proteger a tu gato durante todo el año frente a estos parásitos y antes de meter un pequeño nuevo en casa, consulta con tu veterinario de confianza para asegurarte que no sea una fuente de contagio.
Los PARÁSITOS INTERNOS como gusanos intestinales, pulmonares o vasculares… se contagian también por contacto directo e indirecto y a través de vectores. Los vectores son otros insectos por ejemplo como pulgas o mosquitos que además de actuar por si mismos como parásitos, transmiten a su vez otros parásitos internos. Así pues, el riesgo de las pulgas por ejemplo es doble, ella por si misma y por lo que puede transmitir.
No son fáciles de detectar para ti, debes seguir un programa rutinario de desparasitación para tu gato durante todo el año y antes de meter un pequeño nuevo en casa, consulta con tu veterinario de confianza para asegurarte que no sea una fuente de contagio. Puede necesitar hacerle pruebas de heces.
El gato, portador asintomático de Hongos:
La manifestación clínica de una infección por hongos, depende entre otras cosas del sistema inmunitario. Así por tanto, podemos tener un individuo aparentemente sano y que sin embargo sea portador crónico de hongos pudiendo actuar como transmisor de éstos a otro individuo, bien sea gato, perro o humano.
Por tanto, que no los veas no quiere decir que no estén, antes de meter un pequeño nuevo en casa, consulta con tu veterinario de confianza para asegurarte que no sea una fuente de contagio.
Virus que pueden afectar a tu gato:
Hay numerosos virus que afectan a nuestros gatos. Para algunos hay vacuna pero para otros no. Las vacunas que tienen tanto detractor entre la población, nos han ayudado a erradicar o a disminuir la importancia de algunas enfermedades entre la población tanto animal como humana.
Los virus que afectan a nuestros gatos, son todos potencialmente mortales a corto-largo plazo y con o sin tratamiento. Por ello no debemos descuidar las vacunas para mantenerlos protegidos.
Todos hemos visto más de una vez gatitos pequeños de la calle con los ojos cerrados y pegados por legañas amarillas. Esa imagen que tenemos tan normalizada, esconde detrás un complejo vírico que englobamos como CORIZA y que puede producir conjuntivitis, úlceras corneales, neumonías, úlceras en la boca… Estos animales pueden superar la enfermedad y quedar como portadores asintomáticos pudiendo contagiar a otros individuos o incluso tener una recidiva en situaciones de inmunosupresión.
Otros virus pueden provocar una enfermedad similar al sida, individuos con un sistema inmunitario muy pobre altamente susceptibles a cualquier enfermedad de tipo infecto-contagioso; podemos hablar de virus que provocarán a la larga en ese individuo el desarrollo de tumores malignos; virus que producen diarreas hemorrágicas mortales o incluso inflamación de las membranas internas de abdomen y tórax.
Pueden vivir durante años como portadores eliminando el virus de forma intermitente antes de manifestar la enfermedad. Son por tanto animales portadores que pasan desapercibidos y contagiosos para otros gatos.
Como hemos comentado, algunas tienen vacuna para evitar su infección, otras tienen métodos de diagnóstico relativamente sencillos, otros no hay forma de diagnosticarlos hasta que realmente ya se han llevado la vida por delante. Es por tanto de vital importancia para los que somos gateros, mantener a nuestros gatos en casa con su inmunidad activa mediante revacunaciones progresivas y desde luego, antes de meter un pequeño nuevo en casa, consulta con tu veterinario de confianza para asegurarte que no sea una fuente de contagio.
¿Cómo introducir otro gato en casa?
Hemos insistido bastante sobre los posibles contagios de un nuevo gatillo en casa. Con ésto no queremos decir que descartes la idea, ni mucho menos, seguimos apoyando la idea de que el GATO NECESITA COMPAÑERO.
Lo que queremos es insistir en que ese pequeño, debe pasar por un veterinario antes de entrar en tu casa para que lo inspeccione, desparasite, testee algunas enfermedades y se asegure de que no va a ser un problema para el resto de animales de la casa. Es posible incluso que te haga mantenerlo separado en cuarentena durante los días de adaptación al hogar para asegurarse de que no estaba incubando nada cuando llegó a casa y para darle tiempo a manifestar síntomas si lo estaba incubando antes de juntarlo con tus animales.
Y cuidado si eres de los que alimentan a los gatos de la calle, porque además de estar prohibido y poder llevarte una sanción, puedes llevarte como hemos comentado a casa alguno de estos “amigos” impregnados en la ropa… que no será tan bienvenido en tu casa y que puede provocar verdaderos estragos en tu familia.


